Agua – Estado Líquido = Nube
El matemático, alquimista, pensador y barbero español Salvador Baldosa de Sevilla, que vivió a finales del siglo XV y los primeros tres minutos del siglo XVI, descubrió de qué están hechas las nubes. Antiguamente se pensaba que las nubes eran ovillos de algodón que se desprendían de los campos por acción del viento y terminaban juntándose allí arriba. Durante toda la Edad Media se tenía prohibido investigar las nubes por su estrecha vinculación con el Cielo, el Paraíso y la fe católica. Salvador Baldosa de Sevilla fue el primer pensador en dedicar su vida al estudio de las nubes. Para esto construyó escaleras altísimas, escaló montañas borrascosas, estudió el vapor que emanaba de una cazuela sobre la lumbre (y olé!) y concluyó sus investigaciones elaborando una fórmula matemática que daba una explicación sobre la composición de todas las nubes.
La operación matemática consistía en una resta en la que se le sustraía al agua su estado líquido dando como resultado la nube. Así llegó a la conclusión definitiva de que las nubes estaban compuestas de agua, pero en otro estado que no era el líquido. Demostró su teoría haciendo un experimento muy simple: calentó una gran olla con agua dentro de una habitación cerrada, con las puertas y ventanas tapiadas y esperó a que el agua llegara al punto de hervor. Paulatinamente la habitación se fue llenando de vapor y los habitantes se percataron de que se trataba de una especie de nube aunque encerrada entre cuatro paredes. “Salvador Baldosa de Sevilla creó una nube” dijeron los sevillanos. Actualmente a Salvador Baldosa de Sevilla también se lo considera como el creador del sauna.
La operación matemática consistía en una resta en la que se le sustraía al agua su estado líquido dando como resultado la nube. Así llegó a la conclusión definitiva de que las nubes estaban compuestas de agua, pero en otro estado que no era el líquido. Demostró su teoría haciendo un experimento muy simple: calentó una gran olla con agua dentro de una habitación cerrada, con las puertas y ventanas tapiadas y esperó a que el agua llegara al punto de hervor. Paulatinamente la habitación se fue llenando de vapor y los habitantes se percataron de que se trataba de una especie de nube aunque encerrada entre cuatro paredes. “Salvador Baldosa de Sevilla creó una nube” dijeron los sevillanos. Actualmente a Salvador Baldosa de Sevilla también se lo considera como el creador del sauna.

Buena historia. Buena analogía.
ResponderEliminarAprobado.